Bueno, como iba contando, el plan para el día de Pasqueta (que no sé si se escribe así, pero bueno…) era una barbacoa en la campagna (el campo de toda la vida) con una compi del curro y sus amigos. Ayer, al volver de Milena, estaba lloviendo, y pensé que si llovía seguramente se anularía el plan, o se haría algo alternativo. Pero no, a pesar de estar lloviendo a mares, esta mañana Giovanna ha venido a recogerme a la hora acordada con su ragazzo, y hemos puesto rumbo al culo del mundo… Bueno, yo creo que quedaba un poco más allá y todo, jeje. Nos hemos adentrado por los campos, subido montañitas y colinas, hasta llegar a una casita donde ya estaba reunida la mayor parte de la gente. Llovía y hacía bastante frío, menos mal que en un momento de lucidez mental he subido a casa a por el plumas antes de irme, porque si no… y yo que pensaba que iba a hacer calor!! Si es que soy inocente, leches, como en Cartagena siempre hace bueno… Total, que me han presentado como a 20 personas, hemos estado comiendo sin parar, escuchando música, dos chicos tocando la guitarra y cantando… En fin, muy bien, entretenido y el ambiente agradable, habría sido genial si no hubiera estado lloviendo de esa forma… Las fotos que os pongo son las únicas que he hecho, y claro yo no salgo, pero os las dejo para que os hagáis una idea de dónde estábamos. Ese rato ha sido el único en el que el sol se ha dejado ver, y todos nos hemos apresurado a ponernos bajo sus rayos para entrar un poco en calor. Ha habido un momento en que he pensado que se me iban a congelar las manos… Estaba comiendo algo, y en cuanto he terminado me he encasquetado los guantes, que los llevaba en el plumas… qué habría hecho sin él?? A media tarde he ido con Giovanna y su ragazzo a casa de una hermana de ella, que estaban también en reunión, y como pillaba cerca hemos ido a tomar algo allí un rato. Y claro, a comer otra vez, que si un pastelito con chocolate, que si un poco de colomba… después hemos vuelto a casa del amigo de Giovanna, y hemos estado allí hasta casi las nueve, de charla (yo poco…) y apurando los dulces típicos de Palermo que habían traído. He llegado a casa a las nueve más o menos… Y oh, sorpresa, en mi habitación me he encontrado la tapa de la caja de la persiana (si, ya sabéis, esa tapa que cubre el rollo de la persiana…) en el suelo… se ha caído de la ventarrera que hace!! Y toda la habitación llena de tierra, completamente, la mesilla, el escritorio, la ropa, la cama… todo lleno de mier…!! Porca putana!! Por el hueco en cuestión entra un airecito nada agradable y encima cargado de tierra, por el temporal de viento que tenemos. Y a ver cómo arreglaba eso!! He cogido la escalera y tira para arriba a ver si lograba encajar la tapa… que es de aluminio o algo así, y se supone que va encajada… tras varios intentos y un corte en un dedo con el dichoso aluminio, he desistido en mi empeño de dejarla perfecta, y he optado por encajarla lo mejor posible, y cubrir los resquicios con unos trapos del polvo para que no entre mucho frío. Que os recuerdo que mi edredón está en Cartagena y en la habitación no tengo calefacción. Pues así ha quedado la tapa, medio encajada, con dos trapos en las esquinas sujetos con papel celo, y la ventolera sigue, solo espero que no se caiga a mitad de la noche y me pegue un susto…
Por lo demás, todo bien, me he cenado unas patatas fritas con un huevo frito, que hacía siglos que no comía!! Qué bien me ha sentado, jeje. A todo esto, las compis del piso diciéndome que cocino poco sano porque uso mucho aceite y el frito no es bueno (hoy no porque sigo sola, he aprovechado…), y ellas van y comprar un sucedáneo de aceite para freír, que es una mezcla de aceites de girasol y no sé qué más, pero yo me niego a freír nada con eso, yo con mi aceite de oliva… que es más sano, me parece a mí. Os dejo por hoy, chicos, que ya no me queda nada más que contar. Muchos besitos a todos!